La idea en pocas palabras

El islam surgió en Arabia a comienzos del siglo VII y en menos de cien años se había extendido desde España hasta Asia Central. Su historia incluye imperios, erudición, comercio, arte, decadencia, dominio colonial y Estados nacionales modernos. Un breve panorama ofrece la forma del relato, no todos sus detalles.

Los comienzos en La Meca y Medina (610–632)

La tradición islámica sitúa la primera revelación a Muhammad hacia el año 610 d. C., en La Meca. Durante trece años llamó a una comunidad pequeña, a menudo perseguida, a adorar a un solo Dios. En el año 622 la comunidad emigró a Medina —la Hégira—, a partir de la cual se cuenta el calendario islámico.

En Medina tomó forma una comunidad con su propia adoración, su derecho y sus alianzas. A la muerte del Profeta, en el año 632, la mayor parte de la península arábiga había aceptado el islam o había establecido pactos con la nueva entidad política.

Los primeros califas y la rápida expansión (632–750)

Los cuatro primeros califas, llamados por los musulmanes sunníes los Bien Guiados, dirigieron la comunidad desde Medina. En una generación, el dominio musulmán se extendió por Siria, Egipto, Irak y Persia. La dinastía omeya, que gobernó desde Damasco a partir del año 661, lo llevó aún más lejos, hasta el norte de África, España y los confines de la India.

La conquista no supuso una conversión masiva. En la mayoría de las regiones, la mayor parte de la población siguió siendo cristiana, zoroastriana o judía durante siglos, bajo dominio musulmán y con un estatus protegido pero desigual. La conversión fue gradual y desigual.

Erudición, ciudades e intercambio (750–1258)

Bajo los califas abasíes, con Bagdad como capital desde el año 762, las sociedades musulmanas se convirtieron en centros de saber. Se tradujeron al árabe obras griegas, persas e indias. Eruditos en matemáticas, astronomía, medicina, óptica y filosofía, tanto musulmanes como no musulmanes, partieron de ellas y las ampliaron.

En ese mismo periodo se compilaron las grandes colecciones de hadices, se formaron las escuelas jurídicas y floreció la literatura árabe. Al-Ándalus en España, El Cairo fatimí y el Asia Central samaní tuvieron cada uno una cultura propia. La destrucción de Bagdad por los mongoles en 1258 marcó el fin del califato abasí como poder político.

Imperios y regiones (1300–1800)

Tres grandes imperios dominaron la Edad Moderna: los otomanos en Anatolia, los Balcanes y las tierras árabes; los safávidas en Irán, que establecieron el islam chií duodecimano como religión de Estado; y los mogoles en el sur de Asia. El islam también se extendió por las rutas comerciales hacia África Occidental, África Oriental y el Sudeste Asiático, donde Indonesia llegó a albergar la mayor población musulmana del mundo.

Las sociedades musulmanas nunca fueron un solo imperio ni una sola cultura. La arquitectura, de Estambul a Isfahán y Tombuctú, y la literatura en árabe, persa, turco, urdu, suajili y malayo muestran cómo una fe compartida se expresó de muchas formas.

Dominio colonial, reforma y mundo moderno

Entre los siglos XVIII y XX, la mayoría de las regiones de mayoría musulmana quedaron bajo dominio o influencia colonial europea. El califato otomano fue abolido en 1924. Los movimientos reformistas debatieron cómo responder: mediante la renovación de la tradición, la modernización, el nacionalismo o el islam político.

Hoy los musulmanes son cerca de dos mil millones, aproximadamente una cuarta parte de la humanidad, y viven en todas las regiones del mundo. La mayoría vive en Asia y África, no en Oriente Medio. Esta guía ofrece un marco para seguir leyendo; no puede zanjar los debates históricos controvertidos.

Fuentes y lecturas recomendadas

Resumen introductorio original, no una traducción directa de las escrituras. Preparado el 21 de octubre de 2026. Está pendiente una revisión religiosa humana cualificada. Sobre nuestro enfoque editorial.