La idea en pocas palabras
El islam sitúa el matrimonio, el parentesco y la comunidad en el centro de una vida buena. El matrimonio es un contrato basado en el consentimiento, la bondad y los derechos mutuos; a los padres, sobre todo a las madres, se les debe cuidado durante toda la vida; los hijos tienen derecho a crianza y educación; y el vecino y la comunidad en general tienen derechos que no pueden ignorarse.
El matrimonio como sosiego
Corán 30:21 describe a los cónyuges como creados para que las personas encuentren sosiego el uno en el otro, con amor y misericordia puestos entre ellos. En el islam, el matrimonio es un contrato civil, el nikah, que se celebra con el libre consentimiento de ambas partes, ante testigos y acompañado de un regalo, el mahr, del marido a la esposa, que sigue siendo propiedad de ella.
El celibato no es un ideal; el Profeta se casó y animó al matrimonio. Corán 4:19 ordena a los maridos convivir con sus esposas con bondad. Los cónyuges tienen derechos y responsabilidades recíprocos, y el Corán los describe como vestiduras el uno para el otro, 2:187.
Consentimiento y elección
Un matrimonio sin el consentimiento de la mujer es nulo en el derecho islámico; un hadiz muy conocido recoge que el Profeta anuló un matrimonio contraído en contra de la voluntad de una mujer. El matrimonio forzado es un abuso cultural, no una exigencia religiosa, y eruditos y organizaciones musulmanes hacen campaña en su contra.
Encontrar cónyuge ocurre de muchas maneras: mediante presentaciones familiares, la comunidad, los amigos y, cada vez más, internet. Las citas en el sentido occidental de relaciones sentimentales sin supervisión antes de un compromiso suelen desaconsejarse; la manera de llevar el cortejo varía mucho según las familias y las culturas.
El divorcio y las dificultades
El divorcio está permitido, pero la tradición lo describe como la más detestada de las cosas lícitas. El Corán establece procedimientos destinados a permitir la reconciliación, entre ellos un periodo de espera, y exige que la separación se lleve a cabo con equidad, 2:229–231. Las mujeres pueden solicitar el divorcio, y los contratos matrimoniales pueden incluir condiciones.
Padres e hijos
Corán 17:23–24 une la adoración de Dios con la bondad hacia los padres y prohíbe incluso una palabra de impaciencia hacia ellos en la vejez. Cuando se le preguntó quién merecía más su buena compañía, se transmite que el Profeta respondió “tu madre” tres veces antes de decir “tu padre”. Cuidar de los padres que envejecen es un deber religioso.
Los hijos tienen derecho a un buen nombre, a la crianza, a la educación y a un trato justo entre hermanos. La dureza no es una virtud; el Profeta era conocido por su amabilidad con los niños. La adopción entendida como un cambio legal de filiación no se practica, pero acoger y criar a huérfanos es uno de los actos más elogiados.
Los vecinos y la comunidad
El islam extiende las obligaciones hacia fuera: a los parientes, los vecinos, los huérfanos, los pobres y los viajeros, Corán 4:36. Se transmite que el Profeta describió a los creyentes como un solo cuerpo que siente el dolor de cualquiera de sus partes. La oración del viernes, la mezquita, el zakat y las festividades compartidas entretejen a las personas en una comunidad, la umma.
Para quien está aprendiendo sobre el islam, lo importante es que la fe no es solo algo privado. Se vive en los hogares y en los barrios, y es allí donde se mide su calidad.
Fuentes y lecturas recomendadas
- Qur’an 30:21 Sosiego, amor y misericordia entre los cónyuges.
- Qur’an 4:19 Convivir con bondad.
- Qur’an 2:187 Los cónyuges como vestiduras el uno para el otro.
- Qur’an 17:23-24 La bondad hacia los padres.
- Qur’an 4:36 Deberes hacia los parientes, los vecinos y las personas vulnerables.
- Sahih al-Bukhari 5971 Quién merece más la buena compañía: tu madre.
- Sahih al-Bukhari 5138 Un matrimonio anulado por falta de consentimiento.
Resumen introductorio original, no una traducción directa de las escrituras. Preparado el 21 de octubre de 2026. Está pendiente una revisión religiosa humana cualificada. Sobre nuestro enfoque editorial.
